Pre y post quirúrgico destacados del Deep Neck Corset
CASO A
Mujer joven, con poca adiposidad en el cuello, pero si tiene músculo cutáneo superficial con hipertrofia, que genera bandas tensas. Esto provoca la pérdida del ángulo profundo entre la base de la mandíbula y el cuello vertical.
La Cervicoplastia en este caso modela el músculo, creando un Corset en la base mandibular, eliminando las cuerdas musculares, y devolviendo el buen ángulo profundo.
Se logra con una pequeña cicatriz detrás del surco del mentón, que también se modela.
Este procedimiento da un aspecto más juvenil a toda la cara.
CASO B
Paciente mujer con un cuello con adiposidad y tensión del músculo cutáneo. Esto provoca una pérdida del contorno de la mandíbula, y de un cuello vertical largo. Se observa una línea recta de la piel desde el surco del mentón hasta la base del cuello en el esternón.
La cirugía de Cervicoplastia Profunda, retira la adiposidad tanto superficial como profunda y modela los músculos para dar un contorno mandibular más definido y profundizar el ángulo con el cuello vertical. La piel se reacomoda, sin necesidad de cicatrices en la cara ni alrededor de las orejas.
CASO C
Paciente femenina, con laxitud de piel y de los músculos del cuello.
La cirugía de Cervicoplastia profunda, permite un modelado de la musculatura del cuello, y además sacar la adiposidad superficial y profunda que provoca la papada.
Como resultado, se logra dar un contorno de la mandíbula mas definido, con una base plana. Se crea un ángulo profundo entre el cuello vertical y el maxilar inferior. Se eliminan las arrugas bajas en el cuello y se reacomoda toda la piel, sin necesidad de cicatrices alrededor de las orejas. Este tratamiento puede ser combinado con un Lifting Facial.
¿Cómo cuidarse antes de una cirugía plástica?
Antes de someterte a una cirugía plástica, tenés que preparar tu cuerpo y tu mente para optimizar los resultados y minimizar riesgos. A continuación, algunos cuidados preventivos clave.
Consulta y evaluación médica completa
- Realiza todos los estudios preoperatorios que indique tu cirujano (análisis de sangre, ECG, evaluación cardiológica si procede).
- Informa sobre antecedentes médicos, alergias y medicaciones que estés tomando.
Suspende hábitos y fármacos que aumenten el sangrado
- Deja de fumar al menos 4 – 6 semanas antes de la cirugía (el tabaco retrasa la cicatrización).
- Evita aspirina, ibuprofeno, suplementos de vitamina E, ginkgo biloba y otros anticoagulantes naturales durante 10–14 días previos, salvo indicación médica.
Mantén una alimentación equilibrada y buen estado de hidratación
- Incorpora proteínas magras, frutas y verduras ricas en antioxidantes para favorecer la reparación tisular.
- Bebe 1,5–2 L de agua al día; una correcta hidratación mejora la elasticidad cutánea y la recuperación.
Cuida tu piel y tu peso
- Sigue tu rutina de limpieza e hidratación facial (extiende los productos también al cuello y escote).
- Trata de mantener un peso estable: grandes variaciones al alza o baja pueden afectar la tensión de la piel postoperatoria.
Descanso y control del estrés
- Duerme 7–8 horas diarias para optimizar la producción de colágeno y mecanismos reparativos.
- Practica técnicas de relajación (respiración profunda, meditación) para llegar al quirófano en las mejores condiciones emocionales.
Organiza tu logística postoperatoria
- Asegura el transporte de ida y vuelta al centro quirúrgico.
- Designa a una persona de apoyo para los primeros días de recuperación: ayudará con las actividades cotidianas y el sueño en decúbito semi-incorporado si es necesario.
Sigue las indicaciones específicas de tu cirujano
- Respeta las horas de ayuno antes de la anestesia.
- Acude al centro quirúrgico sin maquillaje, joyas ni esmalte de uñas.
- Lleva ropa cómoda y abotonada o con cierre frontal para facilitar los primeros cambios de vestimenta.
Con estos cuidados previos, optimizarás tu salud general, reducirás posibles complicaciones y marcarás el camino hacia una recuperación más rápida y un resultado estético exitoso.
Cuidado post operatoria
Estos son los cuidados postoperatorios recomendados tras un Deep Neck Corset.
Faja compresiva
- Llévala de forma continua durante 7 días (día y noche), quitándola únicamente para la higiene diaria.
- Asegura que quede ajustada pero sin restringir la respiración.
Higiene y cuidado de las incisiones
- Limpia suavemente la zona submentoniana con suero fisiológico y gasas estériles 2 veces al día.
- Aplica el ungüento antibiótico que te haya indicado el cirujano para mantener la herida hidratada.
Reposo y posición al dormir
- Duerme semi-incorporado (cabeza elevada unos 30°) las primeras 48 horas para reducir inflamación.
- Evita girar o flexionar bruscamente el cuello.
Actividad física
- Descanso relativo: evita esfuerzos intensos y levantar peso durante 2 semanas.
- A partir de la 3.ª semana, puedes incorporar paseos cortos y movimientos suaves de cuello.
- Evita deportes de impacto o gimnasia intensa hasta pasadas 4–6 semanas.
Medicaciones
- Sigue el esquema de analgésicos y antiinflamatorios pautado para controlar dolor y edema.
- No suspendas antibióticos ni otros fármacos sin consultar.
Alimentación e hidratación
- Mantén una dieta equilibrada, rica en proteínas y vitaminas (C y A) para facilitar la cicatrización.
- Bebe 1,5–2 L de agua diaria; la hidratación acelera la recuperación de los tejidos.
Protección solar
- Una vez cicatrizado (alrededor de la 3.ª semana), aplica protector solar factor 50 en la zona tratada para evitar hiperpigmentación.
Control de signos de alarma
- Consulta de inmediato si notas fiebre >38 °C, enrojecimiento intenso, secreción purulenta o dolor creciente.
Visitas de seguimiento
- Primera revisión a los 7 días para retirar puntos o valorar cicatrización.
- Subsecuentes controles a las 3 y 6 semanas, y a los 3 meses para evaluar evolución y resultados.
Cumplir estos cuidados optimiza el resultado de un cuello definido y natural, minimizando cualquier riesgo durante tu recuperación.

